Caracas / Washington D.C. — La madrugada de este 3 de enero de 2026, el presidente de Estados Unidos, el Sr. Donald Trump, anunció que se llevó a cabo una operación militar de gran escala en Venezuela y que el mandatario venezolano, Nicolás Maduro Moros, fue capturado tras casi 13 años de ejercer el poder y trasladado fuera del país.
Según la versión oficial divulgada por la Casa Blanca, el líder venezolano fue detenido durante las acciones militares y será procesado por cargos penales en Estados Unidos.
La información oficial estadounidense afirma que la captura fue resultado de una operación coordinada de fuerzas militares e instancias de seguridad, describiéndola como un éxito estratégico en el marco de una presión sostenida contra el régimen de Maduro, a quien Washington ha acusado históricamente de estar vinculado con el narcotráfico, narcoterrorismo y corrupción internacional.
Estas acciones se producen en un contexto de aumento de sanciones y medidas punitivas de Estados Unidos contra altos funcionarios del gobierno venezolano, incluida la oferta de recompensas millonarias por información que conduzca al arresto de Maduro, que había ascendido hasta 50 millones de dólares en 2025 por parte de las autoridades estadounidenses.
La noticia ha generado una mezcla de reacciones en la comunidad internacional. Por un lado, líderes y ciudadanos de la oposición venezolana y de países con gobiernos afines a la democracia han expresado esperanza ante la posibilidad de un nuevo rumbo político en Venezuela. Por otro, integrantes del régimen han condenado las acciones como una agresión militar y una violación al derecho internacional, exigiendo explicaciones claras sobre la situación del presidente y de su esposa, también capturada según las versiones estadounidenses.
Este suceso marca un punto de inflexión en la crisis política venezolana, y podría abrir la puerta a la discusión sobre el futuro de la gobernanza democrática en el país sudamericano, en medio de un clima de tensión y múltiples llamados a la paz y el respeto de los derechos humanos por parte de organismos internacionales.
