David Vega Aguilar, Director General de Cultura de Paz de la Subsecretaría de Derechos Humanos del Estado, participó en el Diálogo
El encuentro reune a representantes de la sociedad civil, academia, líderes religiosos y especialistas
Establecieron rutas críticas para la atención de víctimas, inclusión juvenil y el cese de la indiferencia ante la violencia
Para impulsar la construcción colectiva de la paz con acciones contundentes desde lo local, articular esfuerzos contra las causas estructurales de la violencia y promover la seguridad humana en el país, la Subsecretaría de Derechos Humanos del Gobierno del Estado participó en el Segundo Diálogo Nacional por la Paz.
El encuentro, realizado en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), reunió a representantes de la sociedad civil, academia, líderes religiosos y especialistas.
La participación de David Vega Aguilar, Director General de Cultura de Paz, permite alinear programas estatales como Prevención para la Paz, con las metodologías compartidas durante el encuentro, para que Jalisco lidere estrategias que no solo reduzcan la violencia, sino que generen condiciones de vida digna, justicia y respeto a los derechos humanos.
“La paz no es un concepto abstracto, sino una tarea diaria que nos obliga a dejar atrás la indiferencia”, señaló Vega Aguilar.
En el foro se establecieron tres ejes rectores que servirán de guía para las políticas públicas en materia de paz y derechos humanos en Jalisco: la paz desde el punto de vista de responsabilidad compartida, la inclusión y escucha activa de las juventudes, y la atención prioritaria de las víctimas.
El primer eje tiene énfasis en que la construcción de paz exige acuerdos colectivos desde lo local, lo que implica un llamado a la transformación de quienes lucran con la violencia, así como de quienes permanecen indiferentes ante ella.
Otro eje es la integración de las juventudes, que prioriza la construcción de un sistema social que escuche y construya soluciones junto con ellas, reconociéndoles como actores clave del cambio.
La atención prioritaria de las víctimas precisa una nueva convivencia a través del acompañamiento, atención y sanación.
El diálogo nacional consolidó un espacio de cooperación interinstitucional y ciudadana, y promueve un compromiso colectivo para edificar comunidades más seguras, cohesionadas y humanas.


















